Armero, 36 años después.

Placa conmemorativa. Armero 36 años.

Conforme a lo planeado estuvimos en Armero, 36 años después del desastre, para conmemorar y rendir homenaje a todos los operadores que participaron en la atención a la emergencia de aquél inolvidable noviembre de 1985. La programación no se pudo cumplir tal y como se tenía propuesto; pese a ello podemos decir que el balance de la actividad es inspirador y satisfactorio de la mano de los aprendizajes que aún sigue provocando Armero.

Operando en la Frecuencia Nacional de Emergencias

Atendieron la invitación para asistir a Armero, Tolima, los amigos de la Corporación Radio Club del Líbano y de la Liga Radio Tolima, miembros institucionales de la Liga Colombiana de Radioaficionados, y recibimos el acompañamiento y apoyo del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Ibagué, que concurrieron muy diligentes y participaron activamente.

Previamente, durante los preparativos, la actividad se había reportado a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo – UNGRD y se avisó a la Secretaria del Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima quienes se encargaron de hacerlo a las autoridades en la zona

Los radioaficionados reunidos en emotivo despliegue de actividades, estuvimos operando en los 7.060 KHz Frecuencia Nacional de Emergencias y en varias frecuencias en VHF buscando activar estaciones repetidoras en las inmediaciones (los amigos de Liga Radio Manizales estuvieron atentos en el Enlace Nacional estación repetidora en Gualí).

HJ6EJM – «Checho», HK6BXJ – Carlos Arturo, HJ6JMA – Jorge, HK6W – Jaime, HK4VEL – José Fernando y HK6EQQ – Jorge Enrique.

Sobre todo, fue una emotiva jornada; importa decir que también respetuosa, en la que la cordialidad y la alegría por el encuentro fueron los signos en cada ocasión todo el tiempo.

Por radio nos escucharon en Caldas, Antioquia, Bogotá y Boyacá; por supuesto también en el Tolima. No logramos recibir confirmaciones de todos los que nos escucharon: los operadores de relevo, nos contaron de ésos contactos inconclusos. Imaginamos las dificultades para las comunicaciones hace 36 años, con más premura, otras posibilidades, sumadas a la angustia, aunque sin duda con más experiencia y destreza que la nuestra para instalar una estación provisional. Quisimos emular a aquéllos operadores, rendirles así tributo, ni por asomo intentamos siquiera compararnos.

De izquierda a derecha HJ6EJM – «Checho» Jaramillo, HJ6JMA – Jorge, HK6BXJ – Carlos Arturo de la Corporación Radio Club del Líbano y HK4VEL, José Fernando, Coordinador EMCOM de la LCRA.

Placa conmemorativa de la LCRA

Además, como parte del homenaje, realizamos labores de mantenimiento de la placa ya existente desde hace varios años. En esta ocasión, en la conmemoración de Armero 36 años, colocamos una placa de la Liga Colombiana de Radioaficionados.

Quedó emplazada en el marco de la plaza principal, diciendo: «en nombre de los radioaficionados de Colombia, a todos los operadores de radio aficionada activos durante el desastre, en reconocimiento a su participación con abnegación, generosidad y compromiso en el apoyo a las comunicaciones en emergencias aquéllos infaustos días de noviembre de 1985«, allí en Armero.

De todos para todos

La expresión de todos para todos parece una fórmula retórica para salir del paso, imprecisa, que no compromete ni vincula a nadie. Pero queremos ser aquí justos y hasta donde sea posible precisos. En primer lugar, hablar en nombre de los radioaficionados de Colombia no es una osadía, muy por el contrario es posible aducir que no hay uno solo que pueda sustraerse de ofrecer el reconocimiento. Nos sentiríamos siendo injustos si habláramos, tratándose de Armero, solo como Liga Colombiana de Radioaficionados.

La segunda precisión es más amplia incluso; cuando decimos «a todos» queremos hacer mención, literalmente a todos los operadores activos durante el desastre. ¿Porqué razón habrían de ser solo los que llegaron a Armero? Las historias abundan de estaciones relevo, en las dependencias del gobierno, en hospitales, aeropuertos, sus reemplazos, y muchas más historias de operadores decididos y dispuestos a desplazarse a Armero pero que por alguna razón no les fue posible.

Por éso decimos que rendimos homenaje a todos, no a una generalidad inasible, difusa, mas bien interponemos una pretensión amplia, es decir, que incluye a los operadores que llegaron a Armero en los días siguientes, pero también, a las estaciones relevo, las que estuvieron activas pero no en el escenario de la avalancha y por supuesto también a los operadores que aún queriendo ir, no pudieron. El escenario de la tragedia no fue solo el campo cubierto por el lodo; la tragedia alcanzó proporciones sin frontera y estamos seguros, ningún operador de radio fue ajeno a semejante reclamo. A todos ellos, rendimos sincero homenaje.

Agradecimientos

Queremos agradecer la presencia y apoyo de todos los amigos y entidades que nos acompañaron en la actividad de noviembre pasado; desistimos de intentar un listado porque siempre será incompleto. Como resaltamos en una nota a publicarse muy pronto, ese es justamente el sello inconfundible de la comunidad de radioaficionados: la fraternidad, que se manifiesta solo con permitir que ocurra.

Queremos expresar sincera e inmensa gratitud a los invitados especiales convocados para entrevistarlos durante la jornada. No logramos contactarlos por radio ese día, pero sabemos estaban pendientes y ya antes habían manifestado, generosamente, su disposición a participar. Pactamos completar la tarea apeando a otras alternativas.

Nos propusimos que el relato de su experiencia se escuchara hoy, darla a conocer a tantos amigos y radioaficionados; sobre todo a los novicios, para que ése legado, el de su mirada en perspectiva, contribuya a nuestra actividad ahora. Se trata de operadores con historias de la tragedia de Armero de un profundo calado, historias imperdibles que pocos conocen y algunos parcialmente.

Ellos son Beatriz Rey Pinzón, HK3BCA, entonces HK3GJU, Coordinadora General de la Red de Emergencia Nacional de la Liga Colombiana de Radioaficionados; su hermano, nuestro muy querido amigo Carlos Rey, HK3CFM comprometido con el impulso de la Red APRS/Packet a la sazón hoy por hoy gestor de ella desde la LCRA; Julio Barriga HK3JE, reconocido y muy curtido por los años técnico de la Liga Radio Bogotá, cuando Armero operador de una estación en el escenario por varias semanas y Carlos Arturo Jaramillo, HK6BXJ quizás el primero, si no el primero, en dar aviso al mundo mediante su estación de radio la misma noche del 13 de Noviembre de 1985, convocado por la estruendosa avalancha a su paso en las inmediaciones del Líbano, Tolima, corriendo vertiginosa por el valle del río Lagunilla.

La avalancha llegó primero a Armero. La perplejidad se instauró sin manera de resistirse a ella y el caos se volvió el común denominador de las horas siguientes. La incredulidad inicial dio paso, primero al asombro, después a esa presumible mezcla de angustia, desconcierto y sensación de impotencia que con el paso de las horas se convirtió en un despliegue de solidaridad, compasión y espanto, un desprendimiento sin precedentes de todos a quienes interpeló el desastre. Por eso se le denomina tragedia.

Desde la Liga Colombiana de Radioaficionados, LCRA seguiremos invitando a reflexionar sobre la experiencia de Armero, convencidos como lo hemos dicho muchas veces, que las resonancias de semejante tragedia aún hoy se desdoblan ofreciendo elementos valiosos para aprender más y más de ella. Creemos que este es el reto más importante; impedir que Armero sea sepultado de formas que no pudo la avalancha, en el olvido.

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