“Sin acceso al espectro de radio frecuencias nuestro equipamiento es como un automóvil sin caminos o un bote sin el agua. Interesante de mirar quizá, pero completamente inútil.

Los radioaficionados existimos con los propósitos del auto entrenamiento, la intercomunicación y la investigación técnica. Acorde a este conjunto de propósitos, los radioaficionados necesitamos mantener acceso razonable al espectro desde la parte más baja de las frecuencias a las más altas. El acceso al espectro es un bien que ha incrementado valor en el Mercado enormemente. Las compañías con intereses comerciales están dispuestas a pagar billones de dólares por acceso a las frecuencias que ellos requieren para ofrecer servicios de telecomunicaciones, el espectro radioeléctrico es además un bien inmensamente valioso para los gobiernos y usos militares.

¿En este ambiente cómo pueden los radioaficionados defender y expandir su acceso al espectro?

Si, por definición, nuestro interés en la radio no es financiero nosotros no podríamos competir dólar a dólar con los intereses comerciales. Ni podríamos tampoco, como ellos, captar atención del público en general, nuestras voces resultan débiles contra sus campañas comerciales, reclames y avisos. El futuro puede parecer negro pero recordemos que esto ha pasado antes y la radioafición ha sobrevivido y prosperado.

¿Cómo puede cada uno ayudar en esta tarea?

La membresía individual a las sociedades miembro en los diferentes países es el soporte del trabajo de IARU y es un soporte vital para el futuro de la Radio Afición.   La IARU es reconocida por la Unión Internacional de Telecomunicaciones como el representante de los intereses de los radioaficionados a través del mundo, es nuestra voz en la oficinas y salas de reuniones de la ITU, y en las organizaciones regionales de telecomunicaciones, donde las decisiones que allí se toman afectan nuestro acceso futuro al espectro.

Todos los radioaficionados en posesión de una licencia se benefician del trabajo de IARU, sean o no miembros de la Sociedad Miembro de IARU en su país, en nuestro caso de la Liga Colombiana de Radioaficionados. De modo que cada radioaficionado y asociación de radioaficionados debería estar asociado al representante de IARU, sólo sumando nuestros esfuerzos podemos asegurar un futuro saludable y próspero de la radioafición para nosotros mismos y para las generaciones venideras.”